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ASPECTOS GENERALES
INNDE, partido político nacido ante la necesidad de regenerar la democracia mediante la superación del actual oligopolio de los partidos dominantes, señala en sus Estatutos Fundacionales que todos los miembros, y en especial los cargos internos y los candidatos, tanto en la elaboración de los programas electorales, como en el posterior desempeño de sus cargos caso de resultar elegidos, tendrán en consideración la defensa de los puntos programáticos básicos del Partido. También se dice que será norma general que los Diputados, Senadores, Parlamentarios europeos y de las Comunidades Autónomas, Alcaldes y Concejales gocen de plena libertad de voto, sin más compromiso explícito que el de defender los objetivos a que se refiere el artículo 2º y el de atenerse en la toma de sus decisiones al Programa de Mínimos aprobado por la Asamblea General Extraordinaria Constituyente prevista en la Disposición Final 1ª de estos Estatutos.
Así pues, INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA ajustará su actuación -en todo caso y momento- a los siguientes principios:
1. PRIORIDAD DE LA PERSONA SOBRE LOS COLECTIVOS
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA pretende defender, promover y recuperar -allí donde se hayan perdido- los Derechos Fundamentales que se consagran en nuestra Constitución Española vigente. En concreto -y especialmente en tanto en cuanto puedan estar en peligro- se esmerará en defender el artículo primero que propugna como valor superior del ordenamiento jurídico la libertad. También el 17 donde se proclama que toda persona tiene derecho a la libertad, así como el artículo 9 donde se expresa la necesidad y conveniencia de promover las condiciones para que la libertad (y la igualdad) del individuo sean reales y efectivas facilitando la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social. Así mismo tratará de que se promueva de forma efectiva el art. 10 donde se señala que el libre desarrollo de la personalidad es uno de los fundamentos del orden político y de la paz social. También potenciará el efectivo cumplimiento del artículo 33 donde se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia y el artículo 38 que reconoce la libertad de emprender como derivaciones necesarias del derecho fundamental a la libertad. Para INNDE el fin de la política es preservar los derechos de las personas y hacer de ellas seres sociables y solidarios.
Tal y como ya se ha señalado en la Declaración de Principios Fundacionales, INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA explícitamente reconoce que la libertad es una condición inherente al ser humano, una propiedad ontológica del mismo, algo consustancial e inseparable a la humana condición, a la que la caracteriza, diferenciándola de la de los demás seres existentes, e independiente por ello de concesión alguna por parte del Estado, que en su legislación debe limitarse a garantizar su ejercicio, como bien hace la Constitución Española de 1978 en su artículo decimosexto al referirla a la ideología, a la religión y al culto.
Y puesto que el fin de la democracia no puede ser otro que la defensa de la libertad de la persona y de las instituciones –entre las que sobresale la familia-, INNDE intentará una regeneración democrática promoviendo una reforma de la legislación electoral. En este sentido, y sin ánimo de ser exhaustivos, tratará de que se acabe por implantar un sistema de listas abiertas, establecerá mandatos limitados para los cargos electos, plantea en sus Estatutos la incompatibilidad entre los cargos directivos del Partido y los representativos, primarias internas para la elección de los candidatos, promoverá una reforma electoral para dar estabilidad al sistema político y una reforma constitucional para que haya una verdadera democracia ciudadana y para preservar el axioma "una persona un voto" y la verdadera igualdad jurídica de todos los españoles. Entre los mecanismos de representación institucional exige que se erradique el mandato imperativo en los grupos políticos potenciando la libertad de conciencia y la autonomía personal, así como la independencia de criterio de los representantes de la soberanía popular. INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA entiende que los grupos políticos no deben condicionar el voto sino que únicamente deben coordinar posiciones en la representación o el rendimiento de cuentas y exigencia de responsabilidades respecto al cumplimiento efectivo de los programas electorales propuestos a los electores. Se potenciará la interrelación directa con el ciudadano: mediante oficinas de distrito abiertas por el Partido o por el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de la información –especialmente Internet, …etc. En INNDE el ciudadano tiene prioridad sobre el territorio, sobre los partidos políticos y sobre los proyectos lingüísticos y étnicos por ejemplo.
2. MODELO DE ESTADO
Para la elaboración del presente punto programático se ha partido de las siguientes premisas axiomáticas:
1ª.- Una nación es un cuerpo vivo, sujeto a un permanente desarrollo evolutivo, con su pasado, su presente y
su futuro. Ninguna de sus generaciones está legitimada para congelar ese desarrollo en un concreto
estadio de ese devenir histórico, como tampoco para invertirlo, retrotrayéndolo a otro anterior que las
pasadas generaciones, de las que la actual es mera causahabiente, dieron por superado. Ninguna
nación es pues patrimonio exclusivo de una concreta generación. En la carrera de relevos que es la
historia, cada generación recibe el testigo de la anterior, con la obligación de entregarlo a la siguiente.
2ª.- Toda generación es hija de su tiempo y a sus imposiciones debe atender para resolver sus problemas,
evitando caer en el anacronismo. En un mundo caracterizado por la globalización (económica, cultural,
étnica, racial, etc.) y la interdependencia, quizá el mejor referente para organizar una comunidad no sea
el concepto de nación, nacido en el siglo XVIII y cuya exacerbación en el XX motivó dos grandes guerras
y varias de carácter local cuyos negativos efectos aún no han sido del todo superados. Hacerlo implica,
no sólo ya perder el tren de la historia, sino hacerlo caminar hacia atrás. La soberanía debe ser hoy
estratigráficamente distribuida en todos los niveles de la organización social, desde los más elementales
y cercanos al ciudadano (como los municipios), hasta los más lejanos y complejos (como la Organización
de las Naciones Unidas), pasando por las regiones, los países, los estados y las uniones continentales,
como la OTAN o la Unión Europea.
3ª.- Ninguna de estas instancias (salvo quizá la familiar) preexiste al individuo. Todas son efecto de su innata
necesidad de sociabilidad, y todas deben salvaguardar su libertad. Debe pues rechazarse cualquier
veleidad nacionalista que, amparándose en reales o imaginados derechos históricos y/o elementos
identitarios (raciales, étnicos, culturales, lingüísticos, etc.) se traduzca en formas coactivas de organización
social, sea cual sea su ámbito de actuación o la fórmula, soberanista o no, en que pretenda encontrar su
legitimidad.
4ª.- Mas, donde exista una verdadera diversidad, debe ser reconocida, amparada e inscrita en los unitarios
conjuntos de los estratos superior e inferior.
Sentado lo anterior, INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA defiende el reconocimiento de la diversidad de todas las regiones históricas y naturales de España, pero dentro siempre de la indisoluble unidad de la Nación española reconocida, que no consagrada (pues la entidad nacional española es una realidad histórica y, por ello, metaconstitucional), en el artículo segundo de la Constitución Española de 1978.
La regulación contenida en el Título VIII de la Constitución está siendo desbordada por las pretensiones de los partidos políticos. En consecuencia, INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA propugnará una reforma del mismo que posibilite la recuperación de la cohesión nacional, redefiniendo las competencias transferidas y transferibles y armonizando y cerrando de una vez el proceso constituyente, así como la remodelación de los diversos estatutos de autonomía para someterlos a un proceso de coordinación y armonización.
Materias como la política energética, la hidráulica o la de comunicaciones, reforestación y conservación del espacio natural, políticas sociales y de inmigración, Seguridad Social y políticas sanitarias, obras supracomunitarias y de infraestructuras de interés nacional, política fiscal, educación y universidades, organización y regulación judicial, deberían ser de la exclusiva competencia del gobierno central, sustrayéndose al ámbito de decisión de las Comunidades Autónomas.
3. IMPLANTACIÓN Y DESARROLLO DE LOS VALORES ÉTICOS
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera que se debe hacer una profunda reflexión sobre el comportamiento individual en sociedad y quiere por ello destacar en primer lugar la necesidad urgente de regenerar, promocionar y extender la calidad del medio ambiente social, es decir, del medio ambiente humano que los ciudadanos crean en sus interrelaciones personales. Desde el momento que hablamos de acción humana o reflexionamos sobre el comportamiento individual en sociedad estamos ya hablando también de aspectos éticos. De hecho la ciencia de la Ética nos indica el orden idóneo del actuar humano de cara a sus fines últimos. Por ello, INNDE luchará por la implantación y desarrollo de los valores éticos rechazando toda forma de corrupción en la vida pública.
Los valores éticos se especifican porque se refieren a la conducta humana en cuanto que está radicada en la libertad de comportarse de un modo o de otro. Lo ético se presenta así como una ordenación de las acciones humanas que responsable y libremente saben decidirse por las alternativas positivas. Esa responsabilidad pone en juego los principios directivos éticos en cada circunstancia. La libertad responsable se transforma así en eficacia creativa. Entre esos valores y sin ánimo de ser exhaustivos se pueden citar: la coherencia personal –especialmente la de los representantes en el ámbito político-, la solidaridad en libertad, la verdad, claridad y transparencia, la justicia, la convivencia pacífica, la profesionalidad, la generosidad, la audacia, la prudencia, el respeto a las personas y a su conciencia, la lealtad a los pactos y compromisos adquiridos…etc. INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera que la mejora del ecosistema humano a través de los valores éticos universales es la principal receta para conseguir una auténtica convivencia pacífica integradora. Las actitudes éticas -que generan confianza en todo su entorno- producen efectos beneficiosos sobre el incremento del valor de uso del conjunto social, es decir, sobre el bienestar y el bienhacer de la ciudadanía. Y la única forma efectiva de hacer cumplir las normas éticas y jurídicas es la existencia de reglas comunes no discriminatorias y el convencimiento de que se producirán efectos secundarios positivos sobre todo el conjunto de la sociedad en general.
INNDE considera que el núcleo ordenador del ensamblaje del organismo social lo constituye el contenido ético personal instantáneo, esencialmente radicado en los sistemas de creencias, valores y actitudes del mismo. Cuando se produce un déficit galopante de comportamientos éticos idóneos la sociedad se autodestruye y, ante el caos antisocial, el Estado encuentra una justificación para intervenir en todos los ámbitos y culpa de todos los males a los ciudadanos libres. Los Poderes Públicos se autoconvierten en la instancia máxima que debe dictar las normas morales y el Estado en el gran empresario monopolizante de lo social, legislador y árbitro al mismo tiempo. Es fácil que aparezca entonces el chantaje de los grupos o grupúsculos de presión. Puesto que pagan, procuran que les traten lo mejor posible y como el político triunfador tiene amplios poderes, es prácticamente imposible evitar la corrupción creciente. Así pues, aunque la ética personal y corporativa puede “perjudicar” aparentemente a corto plazo a su actor, la ética generalizada de todos beneficia multiplicadamente a todos. Las conductas éticas además se retroalimentan mutuamente tanto al nivel personal como en todo el ámbito social. El contenido y la dinámica ética de los ensamblajes personales y sociales de creencias, valores, etc., constituye el fundamento de la acción personal y de la realidad histórica.
4. LA ABERRACIÓN DEL TERRORISMO
Dentro del apartado de la Ética, INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA quiere hacer especial hincapié en el rechazo frontal y sin ambages de los asesinatos y atentados terroristas de cualquier signo sea cual fuese su origen y aparente justificación. También de sus amenazas, chantajes y extorsiones, así como de la violencia física y moral de toda índole. Rechaza así mismo la utilización del terrorismo con fines partidistas, la superación de la dicotomía de las dos Españas y el fomento desde cualquier instancia del enfrentamiento absurdo entre españoles.
Concretando estos principios generales en el terrorismo de ETA y su entorno, INNDE propone: ante el desconcierto, racionalidad y firmeza. El problema del terrorismo etarra, que comenzó en su origen siendo sólo un problema político, para adquirir, también casi desde el principio, una cada vez mayor dimensión criminal y de orden público, debe ser abordado en esa doble vertiente sin complejos y con firme racionalidad.
Un gobierno democrático tiene la obligación de dialogar hasta el límite de lo posible, mas sin llegar nunca a la concesión de derechos metaconstitucionales que, como el de autodeterminación de territorios, pertenecen a la nación española en su conjunto. Pero INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA afirma también que ese mismo gobierno no puede en ningún momento abdicar de su responsabilidad como principal garante -en todo el territorio nacional- del mantenimiento del orden público y del derecho a la libertad y a la seguridad de todos los ciudadanos. Y ello con todos los medios a su alcance, legales y policiales, y con toda la energía de que son capaces los gobiernos en los modernos estados de derecho.
Y en ambos frentes, el político y el policial, tomando siempre la iniciativa y procurando no incurrir jamás en situaciones en las que pueda verse obligado a actuar al dictado de planteamientos por definición inadmisibles. Y no debe nunca actuar –desde luego- al ritmo que le marquen bandas de criminales.
La por todos deseada “paz” tiene un precio, que para los terroristas debe ser -en todo caso hasta que de su parte la declaren- el de verse perseguidos e inmisericordemente acosados por las fuerzas de seguridad y los servicios de información del Estado y condenados por sus tribunales de justicia a penas que se cumplan íntegramente en sus instituciones penitenciarias. Y para la ciudadanía de bien ese precio no podrá ser nunca el de la humillación a que la están sometiendo la totalidad de sus actuales gobernantes políticos y sus aliados.
5. ARMONÍA ECOLÓGICA Y DESARROLLO SOSTENIBLE INNOVADOR
En INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA somos conscientes de que la meta del crecimiento económico meramente cuantitativo indiscriminado e ilimitado queda cuestionada por la capacidad del medio ambiente natural, altamente interrelacionado. Para absorber el alto grado de interferencia que implica la superproducción material con la tecnología actual es preciso reconsiderar el marco general de los fines del crecimiento económico y el estilo y la orientación del uso y aprovechamiento de los recursos naturales. Entendemos que se trata no sólo de resaltar la necesidad y conveniencia de la mejora del medio ambiente natural sino también -y a la vez- la perentoriedad y la necesidad de mejora del medio ambiente humano siempre en relación con aquél. Un entorno ecológico natural armónico entre el reino mineral, el reino vegetal y el reino animal sólo es posible con un entorno humano armónico. Y viceversa tenemos que añadir.
Para INNDE el grado de desarrollo humano, no depende exclusivamente de la cantidad y calidad de los bienes y servicios privados que podamos adquirir, ni tampoco de la cantidad y calidad de los bienes públicos que podamos usar y disfrutar, sino también, con una importancia creciente, de otras muchas variables cualitativas que son imposibles de medir cuantitativamente por ningún "bienestarómetro", El "bienestar" de un individuo, de una familia o de una comunidad, depende no solamente de lo reflejado en el PIB. Para reconducir los problemas ecológicos hacia situaciones más convenientes, la cada vez más fecunda ciencia y técnica modernas ofrece multitud de soluciones y alternativas factibles de poner en práctica. Pero todo ese bagaje de resoluciones se enfrenta a un muro, difícilmente franqueable, creado por la inercia de las costumbres humanas que, deslumbradas por el espejismo del "homo aeconomicus", disfrutador a cada vez más corto plazo, continuamente se autoalimenta y regenera en su carrera cuasimecánica hacia un consumo material cada vez más efímero, variable e instantáneo. La solución de los problemas medioambientales no es únicamente un problema técnico. Es utópico pensar en un éxito duradero en el ámbito ecológico sin una profunda transformación de nuestras costumbres e ideas.
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera que las nuevas vías de solución, difícilmente sistematizables de forma monocorde, se encuentran desbrozando un tercer camino en el ámbito del desarrollo integral y sostenible. La interdependencia real entre las diversas ciencias hace que la consideración unilateral y autosuficiente de una de ellas sea una fuente de errores sistemáticos a la hora de solucionar problemas prácticos. Las soluciones integrales que demanda la Ecología –en tanto que Ciencia que resalta la armonía, defensa y promoción de la vida del Planeta en todas sus manifestaciones- requieren una Socioeconomía Política global que tenga también en consideración las aportaciones del Derecho, la Psicología, la Historia, la Biología, la Física, la Química… y también la Ética y la Filosofía. La necesidad de interdependencia entre las distintas ciencias corre pareja con la interdependencia de los ecosistemas. Toda intervención en un área del ecosistema debe considerar sus consecuencias en otras áreas y, en general, en el bienestar de las generaciones futuras. De la misma forma que las distintas ciencias concuerdan en la visión de un auténtico "cosmos", de un verdadero universo armónico dotado de integridad propia, podemos también hablar de un microuniverso ecológico y un microcosmos humano integrado armónicamente, entre sí y con aquél, buscando su equilibrio interno y dinámico.
Por todo ello, INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera que junto al estudio de la compatibilidad externa de la economía humana con los ecosistemas conviene abrir también una vía de investigación creativa y novedosa sobre la compatibilidad interna del ecosistema humano gravemente deteriorado. En último término, ese grave deterioro, es, muy posiblemente, la causa fundamental de la distorsión y destrucción del medio ambiente natural.
6. PROTECCIÓN CIVIL Y DEL MEDIO NATURAL
En sintonía con el apartado anterior, INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera que suele ser habitual que, el Ser Humano, desde una concepción equivocada de su propia naturaleza, así como de su posición real sobre nuestro planeta, se separe psicológicamente del Medio en que habita y del que, de hecho, forma parte inseparable, aunque quiera pensar que no. Este distanciamiento entre los Humanos y su entorno ha propiciado el nacimiento de estructuras de Gobierno ineficaces por lo absurdas, como es el caso de crear Organismos, de distinto rango y ubicación funcional, -según los países y circunstancias- dedicadas, unas a la protección de las Personas y de sus bienes y, otras, a la protección y cuidado del redundante concepto “Medio Ambiente”. (En este caso, el Medio y el Ambiente, son una misma cosa).
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA entiende que la consecuencia de la separación de los elementos a proteger y/o a cuidar, es que, cuando suceden acontecimientos indeseables, tanto de índole natural como los provocados por el Hombre, no se resuelvan adecuadamente y se produzcan las tan temidas e indeseadas catástrofes. (Se llega a la situación de catástrofe cuando un hecho calamitoso o una calamidad pública, está tan mal resuelta que sus efectos dañinos son amplificados, prolongados en el tiempo y agravados por esa ineficiencia a la hora de poner los medios para resolverla).
INNDE considera que eso es lo que ahora ocurre debido al planteamiento actual de las estructuras Gubernamentales, desde los Municipios, hasta el propio Estado. Se nos tiene acostumbrados a que, cuando se presenta una situación de grave riesgo o se produce una calamidad pública, se creen Órganos de gobierno Locales, Provinciales, Comunitarios y/o Estatales “ex novo”, dejando de lado a los Organismos que, en teoría, y en las estructuras de los propios gobiernos, así como en el espíritu de las Leyes, serían los encargados, de facto, de resolver esas situaciones pero que, por estar separados y compartimentados -y por ello inconexos dentro de un escalafón de poder erróneo- cada uno de ellos y todos en su conjunto, están absolutamente faltos de criterios operativos eficientes. Consecuencia de todo ello es que los integrantes de las llamadas “mesas de crisis”, los “órganos de coordinación”, etc. -creados precipitadamente para la ocasión- no están, en absoluto, preparados ni intelectual ni técnicamente para hacer frente a nada que requiera una fuerte especialización, así como para el mando y manejo de medios Humanos y técnicos preparados al efecto.
Todo este despropósito y falta de criterio político a la hora de planificar la estructura de las Administraciones Públicas, tiene como lógica consecuencia lo que estamos “acostumbrados” a ver y a sufrir cada vez que, en cualquier lugar de España, sucede algo que se sale de la normalidad: Un fiasco con una carga añadida de reproches entre los partidos políticos que, previamente, habían sido incapaces de prever estas situaciones y, consecuentemente, de organizar la Administración del Estado de otra manera mas sensata y racional. Y esta notoria ineficacia, conlleva sufrimiento y el consiguiente desencanto político entre la Ciudadanía.
Es por ello que, desde INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA, pretendemos estructurar los Poderes Públicos de forma lógica, con racionalidad y economía de medios, sin duplicidades absurdas y con criterios integradores al respecto de “LA PROTECCIÓN CIVIL Y DEL MEDIO NATURAL”, situando a un ÚNICO ORGANISMO en las distintas Administraciones Públicas, en una posición tal que, desde su adecuado rango y grado de poder político y ejecutivo, permita una respuesta inmediata y sin vacilaciones, así como el ejercicio responsable de la acción de Mando, Control y Coordinación, lo más ajustada a la realidad y a las necesidades del momento.
Es por ello que, una “VICEPRESIDENCIA DEL GOBIERNO PARA LA PROTECCIÓN CIVIL Y DEL MEDIO NATURAL”, sería el lugar y rango idóneo para UN ÚNICO ÓRGANO DE GOBIERNO capaz de abarcar todo el espectro funcional, político y administrativo, con la posibilidad real e inmediata, de aplicar los planes de prevención de riesgos y las tácticas y la logística necesarios para la neutralización de los distintos acontecimientos indeseables que pudieran producirse y que, sin duda, se producirán.
La realidad que últimamente se nos presenta, es seriamente preocupante, con multitud de hechos calamitosos previsibles e imprevisibles pues, la irracional acción del Hombre sobre sí mismo, a través de la sobreexplotación incontrolada de todo tipo de recursos naturales y del Medio Natural, al propiciar todo tipo de acciones especulativas hacia los recursos, mínimos y máximos, que garantizan nuestra calidad de vida y supervivencia. Este hábitat maravilloso, nuestro planeta, nuestra única verdadera “casa”, al “sentirse” agredida, “trata” de reajustarse a sus parámetros geofísico-ambientales primigenios, y lo hace de forma convulsa en unos casos, o con cambios sutiles y progresivos en el tiempo atmosférico.
Por todo lo antedicho, sin olvidar el día a día, que llena de horror las páginas de sucesos de los Mass Media, INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA, establece como altamente prioritaria, la captación y/o formación de los mejores Profesionales, para ocupar los puestos de máxima responsabilidad en los Organismos responsables de la “PROTECCIÓN CIVIL Y DEL MEDIO NATURAL”, porque es absolutamente necesario el saneamiento y adecuación de los Recursos Humanos de nuestras Instituciones a los tiempos que corren. A partir de esta estructura orgánica de los Gobiernos Locales, Autonómicos, Provinciales y del Estado, se terminaría con la espasmódica reacción institucional a que se nos tiene acostumbrados, de todo punto confusa e ineficaz. Lo aquí expuesto es una breve reflexión sobre el presente y un compromiso de futuro con TODOS NUESTROS CONCIUDADANOS.
7. EDUCACIÓN Y RESPETO A LA PERSONA EN SU AUTONOMÍA E INDIVIDUALIDAD
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA es consciente de la existencia –se reconozca abiertamente o no por los interesados- de concepciones diversas del objeto y la finalidad de la Educación: 1.- La educación se considera por algunos como un instrumento para la reproducción de los esquemas de poder y de sometimiento al sistema. 2.- Hay también quienes entienden la educación como un sistema de selección de las personas para la estratificación social en los sistemas económicos. 3.- Otros utilizan la educación como mecanismo de socialización y aculturación dentro de un régimen político. 4.- Se puede entender por último la educación –como así lo hace INNDE-, con sencillez y sentido común, como medio que hace posible el desarrollo de todas las potencialidades de los individuos desde la verdad y –por lo tanto- al servicio de una sociedad más auténtica, democrática y abierta.
Desde una óptica de filosofía de la educación y desde la cosmovisión antropocéntrica de INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA, la educación no debe tener otro objeto que el máximo desarrollo posible de cada persona, entendida de una forma individual. Este enfoque es dual: personal y social, ya que las personas no lo serían desprovistas de sus contextos sociales y culturales, impregnados, a su vez, de las condicionantes históricas que determinan la filogénesis de las sociedades en las que se insertan los ciudadanos como sujetos activos y participativos. Tratar de adulterar, por tanto, esas realidades históricas y culturales, modificándolas al gusto de los poderes de turno, es tanto como desnudar de los elementos constitutivos de las diferentes identidades plurales que conforman la personalidad de las personas como elementos sociales y a la vez individualidades diferenciadas e irrepetibles. Por tanto, cualquier otro objeto ajeno a ese perfeccionamiento de las personas es una adulteración de lo que debe ser el proceso de desarrollo continuo de cada uno de los ciudadanos que a su vez constituye el principal bagaje para el progreso económico, cultural y social de la Nación española.
Para INNDE la educación no debe ser adoctrinamiento, como lo es actualmente en los sistemas educativos nacionalistas que desfiguran la realidad histórica y cultural española. Esta realidad histórica y cultural no está reñida con la diversidad que coexiste en España. La educación tampoco debe estar destinada a una estratificación social como jamás ha sido conocida en España hasta ahora, trazando fronteras sociales entre grupos humanos bajo la burda excusa del igualitarismo. La educación no debe estar orientada exclusivamente a la selección humana para el mercado laboral. La educación no debe ser una herramienta para la construcción de nacionalidades de nuevo cuño. La educación no debe vulnerar las libertades y derechos individuales como está ocurriendo en las comunidades llamadas falsamente históricas. La educación no es para el fomento de las lenguas autonómicas y segregar la lengua común de todos los españoles. La educación no debe ser, en suma, para la utilización partidista o partidaria de las sociedades al objeto de preservar la hegemonía y el control de las mismas por determinados grupos políticos.
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera que los sistemas educativos, por el contrario, son la columna vertebral de los estados nacionales desde que se configuraron por los sistemas liberales en el siglo XIX. Sin un sistema educativo unificado y homogéneo no hay Estado, pues falta el hilo de conexión y la fibra cultural que une a los ciudadanos de una Nación. España es una Nación por legado histórico y ninguna generación de ciudadanos está legitimada para alterar ese patrimonio colectivo construido sobre la sangre y el sacrificio de nuestros antepasados, y mucho menos alterando la verdad histórica y los elementos que constituyen la trama colectiva de nuestra colectividad, diversa pero unitaria en ese tronco común que hunde sus raíces en las profundidades de los siglos.
Por todo ello:
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA persigue que España tenga un sistema educativo unitario, donde los elementos diferenciales sean los mínimos, para reencontrar los elementos culturales comunes y la homologación de la educación y sus resultados en títulos académicos y profesionales que representen lo mismo en todo el territorio nacional. Para ello se propone recuperar para el Estado los principales instrumentos de ordenación, regulación y gestión del sistema educativo.
INNDE busca lograr pactos de Estado en los elementos reguladores y legislativos del sistema educativo en España entre los principales partidos españoles para posibilitar una estabilidad y durabilidad de la legislación educativa que permita la obtención exitosa de los fines y objetivos educacionales.
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA persigue una reforma del sistema educativo para superar el actual estado de postración que afecta a nuestro sistema educativo en relación al resto de los países de nuestro entorno tal como demuestran los diferentes estudios de evaluación de la eficacia en el logro de los objetivos, que nos sitúan en la cola de los países de la OCDE en cuanto resultados e índices de éxito en los egresos del sistema. Esa reforma ha de ser hecha por expertos y técnicos y no por políticos, procurando llevar a la misma los principios de racionalidad y de eficacia de acuerdo a la experiencia de la Educación Comparada, e imitando a los procesos que han sido referenciales, no los que han fracasado; bajo enfoques científicos y de validación de procedimientos de experimentación y comprobación de diferentes propuestas, y conforme a los principios de la pedagogía.
INNDE persigue acabar con el actual estado de cosas que impide que padres y alumnos puedan elegir la lengua vehicular del aprendizaje, y a tal efecto postula con carácter general que sea la lengua materna la que sirva para aprender las disciplinas del currículo bajo los paradigmas establecidos por los organismos internacionales como la UNESCO y la ONU, y demás instancias expertas en la materia.
Al efecto de impedir la utilización de la Educación como instrumento de adoctrinamiento, INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA dará capacidades legales y eficacia real a la ALTA INSPECCIÓN DEL ESTADO para perseguir con fórmulas jurídicas apropiadas cualquier intento o práctica que procure la utilización de las comunidades educativas como carne de cañón para la conformación del espíritu nacionalista o de la construcción nacional con fines secesionistas.
8. ECONOMÍA: INICIATIVA Y CREATIVIDAD INNOVADORAS
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera que –desde la libertad, iniciativa innovadora y creatividad- los dos pilares básicos del crecimiento y desarrollo económicos son la ética del trabajo y la ética del ahorro que hace posible la inversión creadora. El objetivo prioritario es el pleno empleo de los recursos y –especialmente- del que es fundamental: el trabajo humano. Por ello, su estrategia y política económica coincide plenamente con lo que se afirma con claridad en el artículo 35 de la Constitución Española vigente, donde se dice: Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo. Los derechos declarados exhaustivamente en nuestra Constitución no se alcanzarán si fallan los deberes y de forma prioritaria ese deber universal de trabajar.
Los artículos constitucionales señalados en el apartado 1 resultan vitales para el desarrollo de las políticas económicas de INNOVACIÓN DEMOCRATICA para conseguir el crecimiento de cada uno de los ciudadanos como personas humanas en cuanto pueden desarrollar cualquier actividad económica libremente. Se trata entonces de confiar el empleo al esfuerzo anónimo de miles y miles de pequeñas y medianas empresas, muchas unipersonales, que, sin extravagancias, luchan día a día por mejorar el servicio en mercados abiertos. Sin saberlo son los nuevos héroes emprendedores que materializan ideas y proyectos lanzándose a mil y una aventuras confiando en el poder creador del riesgo. Están labrando así el porvenir de sus familias, de sus regiones, de su país y de la entera humanidad globalizada. La decisión individual de trabajar más genera beneficios externos a los demás; la decisión individual de trabajar menos genera daños externos a los demás. Más trabajo implica beneficios que se difunden a cada uno; la vagancia genera daños que se difunden a todos.
Así mismo INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA es consciente de la virtualidad económica y ética del ahorro. Cada paso que el hombre da hacia un mejor nivel de vida se halla sustentado en previo ahorro, por lo que cabe afirmar que el ahorro y la consiguiente acumulación de bienes de capital constituyen la base de todo progreso material y el fundamento, en definitiva, de la civilización humana. El ahorro es a la vez fruto del trabajo productivo anterior y de la abstención de consumo actual con miras a potenciar la capacidad de crear riqueza en el futuro. Lo ahorrado permite acometer por nosotros mismos, o financiar para que acometan otros, nuevos proyectos empresariales creadores de empleo y riqueza. Es la fuente del desarrollo económico. Por eso es lógico que todo aquello que lo estimule sea positivo y lo que lo entorpezca negativo.
Un proceso altamente perjudicial para el ahorro es el proceso inflacionario. La inflación perjudica gravemente el ahorro y estimula el incremento poco razonable del consumo. Los tipos de interés reales pueden quedar muy mermados o ser incluso negativos, se deprecia el valor del dinero, todos huyen de él y la inestabilidad produce efectos altamente perniciosos en todo el entramado económico-social y financiero. Los responsables de la política económica y monetaria tienen una tarea primordial en este aspecto con directa repercusión sobre la marcha de todo el sistema financiero y los mercados. La inestabilidad de precios elimina la función informativa de éstos, se difumina su función de guía adecuada para la toma de decisiones y pierde su virtualidad el sistema. Cuando los empresarios y las familias disponen de una moneda estable y de unas instituciones que casan ahorro e inversión, toman las distintas decisiones desde la reflexión, la serenidad y con perspectiva de futuro.
Las extensas mallas de seguridad estatal creadas en el proceso de crecimiento del Estado de Bienestar y potenciadas por motivos electoralistas también son perjudiciales para el ahorro. Si se extiende la sensación de que el futuro está asegurado por el Estado, que la educación y sanidad es gratuita y que el Estado Benefactor cuidará de cualquier necesidad vital, se está fomentando el consumo irresponsable y perjudicando el trabajo productivo y la fuente del ahorro y la inversión. Despreocupados del futuro, los ciudadanos se instalarán en el disfrute del presente. Como la economía tienen sus leyes, el proceso no podrá resistir sus contradicciones internas y, más tarde o más temprano, ante las necesidades de financiación, se estará obligado a rectificar traumáticamente. Con un fraude añadido: quienes confiados en el Estado no ahorraron en su momento no pueden rectificar las decisiones tomadas en el pasado.
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera que para el funcionamiento de los mercados más que las ecuaciones, modelos y operaciones inteligentes se precisan las reglas comúnmente aceptadas y las instituciones. Ese marco jurídico debe ser sencillo y estable en tanto en cuanto si las reglas están sometidas a cambios continuos, la información que proporcionan llega a convertirse en estéril por superflua. El consentimiento voluntario de las reglas genera una promesa de conducta que no podemos defraudar, pues perjudica claramente a los que legítimamente esperan de nosotros conformidad con la palabra dada. Un principio elemental de justicia económica es la generalidad, claridad y permanencia de la aplicación de las mismas reglas a todos los participantes en los mercados sin privilegios ni discriminaciones. Otro problema son las elecciones entre reglas alternativas pero, dadas unas determinadas reglas, la estabilidad y éxito de su funcionamiento depende de su aplicabilidad con carácter general. Si un operador se salta las reglas en su propio beneficio nadie podrá asegurar que otros lo hagan a su vez en otras ocasiones en perjuicio del primero. Las discriminaciones, privilegios y el pasar por alto de forma consciente la vulneración de las reglas, crea incentivos para dedicarse exclusivamente a la consecución de rentabilidades vía privilegios y dejar a un lado la competencia creadora. La búsqueda justa del beneficio queda viciada por la competencia desleal discriminatoria y los mercados se van degradando. Pueden llegar a desaparecer como tales convirtiéndose en mecanismos aparentes donde la asignación es en realidad de carácter intervencionista por quien ostenta el poder discriminatorio.
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA, por lo tanto, luchará contra todo sistema de agresión institucional en contra del libre ejercicio de la acción humana ya que, en efecto, la coacción en contra del actor impide que éste desarrolle lo que por naturaleza le es más propio, a saber, su innata capacidad para crear y concebir nuevos fines y medios actuando en consecuencia para lograrlos. En la medida en que se impida la acción humana de emprender se limitará su capacidad creativa y no descubrirá ni surgirá la información ni el conocimiento que son necesarios para coordinar la sociedad.
9. PAPEL DEL ESTADO EN LA ECONOMÍA.
Para afrontar esta cuestión INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera imprescindible darse cuenta de la siguiente premisa: que son los ciudadanos en cuanto contribuyentes los que mantienen al Estado y a sus funcionarios y políticos, y no al revés. Es la capacidad de emprender e innovar de millones de personas las que hacen fuerte a un Estado Nación y hacen posible mantener ese orden, y no al revés. Según que tipo de ordenación se establezca esa iniciativa laboral y emprendedora prosperará o se degradará, y con ella prosperará o se degradará la sociedad, el Estado, y sus políticos y funcionarios. El Estado democrático ha sido notablemente expansionista en el campo económico de lo últimos años, con parcelas de actuación creciente y exigencias impositivas también en aumento. Distintos factores relacionados con el reparto del poder en las sociedades modernas, han conducido a que el sector público haya crecido considerablemente en perjuicio de los ciudadanos y de sus proyectos autónomos de vida.
INNDE considera que el Estado debe gastar lo imprescindible: Seguridad interior y exterior, medios para el responsable ejercicio de una Justicia independiente, y subsidiaridad efectiva en todo lo demás, incluida la redistribución a quienes más lo necesitan. Coincide así con con Adam Smith cuando afirma que “el soberano únicamente tiene tres deberes que cumplir, los tres muy importantes, pero claros e inteligibles al intelecto humano: el primero, defender a la sociedad contra la violencia e invasión de otras sociedades independientes; el segundo, proteger en lo posible a cada uno de los miembros de la sociedad de la violencia y de la opresión de que pudiera ser víctima por parte de otros individuos de esa misma sociedad, estableciendo una recta administración de justicia, y, el tercero, la de erigir y mantener ciertas obras y establecimientos públicos cuya erección y sostenimiento no pueden interesar a un individuo o a un pequeño número de ellos, porque las utilidades no compensan los gastos que pudiera haber hecho una persona o un grupo de éstas, aún cuando sean frecuentemente muy remuneradoras para el gran cuerpo social." En resumen: Defensa, Justicia (respetando meticulosamente su independencia) y subsidiariedad plena en el resto de actividades, cumpliendo además los requisitos básicos de eficacia recuperando la inversión en los plazos adecuados.
Así pues, para INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA la acción clásica del Gobierno no es meramente pasiva, sino agresiva a la hora de ofrecer su ayuda al estímulo de iniciativas con espíritu de acción individual. Las leyes de la propiedad, por ejemplo, han de conformarse a los principios en que descansa la justificación de la propiedad privada y no a los principios anteriores de la conquista y la violencia. El marco jurídico institucional clásico asigna el más alto valor a la libertad individual. Por eso, su actividad económica será más libre y se orientará a conseguir la máxima producción económica para sí mismo y para la comunidad en su totalidad. Pero la libertad económica y la libre competencia empresarial no son anárquicas. Es preciso enmarcar esa libertad en una matriz normativa general, compuesta -en gran medida- por la ley civil. Es necesario crear una red y una estructura adecuadas, más allá del mercado, para que el sistema de libertad económica funcione. El proceso legal no es algo exógeno o superpuesto al proceso económico; está íntimamente relacionado con él, facilitando u obstaculizando su desarrollo. La armonía de intereses no es automática ni inevitable, necesita de reglas acordes a la sociabilidad de la naturaleza humana. Se debe crear tal armonía mediante el desarrollo del apropiado y efectivo sistema institucional. La transformación del interés privado en interés social no solamente se consigue mediante el mercado competitivo, sino a través del proceso legal. Tanto el mercado como el proceso legal formaban parte del complejo mecanismo de adopción de decisiones económicas. Crear la armonía ideal para el crecimiento económico es tarea de fuerzas sociales entre las que el activismo estatal es básico. El mensaje Clásico, revolucionario para su época –y lo sigue siendo hoy en día- , apunta hacia la preponderancia de la libertad humana que funda una sociedad abierta y pluralista con una economía donde la participación ciudadana en la economía es uno de los valores principales y cotidianos, y que se difunde gracias a la creación de las condiciones convenientes para su viabilidad. No se propone la no existencia del Estado sino que su actividad principal sea la de crear el marco adecuado para el desarrollo de la iniciativa y creatividad personal ciudadana.
10. LA SOLIDARIDAD LIBRE DE LAS FUNDACIONES, ASOCIACIONES Y ONG
Las fundaciones, asociaciones y ONG constituyen una institución esencial a la hora de construir una sociedad más estable cuanto menos utilitarista y cuanto más fuerte sea su sentido de la solidaridad. Son organizaciones constituidas sin ánimo de lucro que, por voluntad de sus creadores, tienen afectado de modo duradero su patrimonio a la realización de fines de interés general. La dotación patrimonial de la fundación, por ejemplo, es el soporte de su personalidad jurídica y lo que garantiza es que aquélla resultará apta para la realización de las prestaciones que constituyen su objetivo. Este objetivo ha de conseguirse por aplicación de las rentas patrimoniales.
Para INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA estas características de esas organizaciones las hacen especialmente apropiadas para multitud de objetivos y asuntos sociales puesto que, reconocido su interés general y haciendo las correspondientes dotaciones presupuestarias, difícilmente tales dotaciones podrán desviarse de los fines inicialmente asignados a la institución. A su vez la organización es consciente desde el principio de los medios con los que cuenta para acometer sus proyectos más o menos ambiciosos. El predominio de la cooperación social hace incluso que en las fundaciones modernas la nota paradigmática del movimiento fundacional, la gratuidad, se desdibuje y que lo que cuente realmente sea que carezca en sus actividades de ánimo de lucro, entendiendo esta expresión no en la acepción estricta de que sus actividades no puedan producir ganancias, sino en la más genérica de que tales ganancias, si se producen, no sean objeto de reparto, sino medio de incrementar el patrimonio y, sobre todo, de aumentar las prestaciones. Mientras en otras entidades es el beneficio de los propietarios el que decide la orientación de las decisiones frente al objeto social, en estas entidades el fin prima sobre el beneficio mercantil. Al carecer de propietarios interesados desaparece el lucro y con él la retribución del capital. Tales retribuciones pasan a potenciar el fin de la institución.
INNDE entiende que estas entidades se justifican por su función social. Llegan a donde no lo puede hacer el Estado, asumiendo también tareas de alto riesgo social. Son instrumentos de progreso porque identifican las demandas sociales y aportan capital para el bien público sin los problemas burocráticos de las instituciones oficiales. Se necesitan unas leyes que premien estos actos solidarios, ya que, mientras no sea así, se seguirá premiando a entidades prepotentes, más celosas de su propia notoriedad que de apoyar las experiencias que acomenten diariamente los espíritus más solidarios. En este sentido cabe indicar que la divergencia de España respecto a los países más importantes de CEE resulta especialmente preocupante en épocas de crisis porque impide que se moderen sus efectos sociales negativos. La mayor parte de los países desarrollados, disponen de un Sector no lucrativo de considerables dimensiones y con un alto nivel de reconocimiento y presencia social y económica. La situación en estos países desarrollados contrasta notablemente con la situación española en la que una sociedad civil débil, desarticulada, empobrecida y con poca tradición de actuación social directa por parte de los ciudadanos a través de organizaciones no lucrativas y no gubernamentales, difícilmente puede compararse con la sociedad civil y las organizaciones que la articulan en otros países.
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera que la protección y potenciación de estas instituciones -además de estar recogido en el artículo 34 de la Constitución, donde se reconoce expresamente a los particulares el derecho de fundar para fines de interés general- moderaría la disyuntiva radical entre Sector Público intervencionista, homogeneizante y planificador, y el liberalismo radical que amplia indiscriminadamente el criterio de enriquecimiento especulativo y egoísta a corto plazo en que puede degenerar la empresa lucrativa capitalista si no es autorregulada por la ética personal. En estas instituciones sin ánimo de lucro el beneficio no viene medido por el puro dato monetario de diferencial de ingresos y costes contables, sino que adquiere una dimensión social y cualitativa que permite augurar una sociedad más solidaria y humanizada. Las fundaciones y asociaciones sin ánimo de lucro permiten canalizar las ilusiones y afanes diversísimos de multitud de ciudadanos hacia proyectos comunes posibles, que serían imposibles desde una perspectiva puramente lucrativa a corto plazo, pero que se hacen realidad por la colaboración libre y armónica de muchos. Por otra parte, la gran ventaja de este tipo de entidades es la de permitir introducir la fuerza económica de la libertad (y con ella la competencia) en la producción de estos bienes y servicios sociales. Si el Estado es el único que practica este tipo de servicios, desaparece la potencia creadora de la libre competencia en la consecución de estos objetivos. Si la vía política se convierte en exclusivo canal de expresión de las correspondientes preferencias, se marginaría la opinión de grupos minoritarios.
No toda la producción de bienes colectivos, que no puede estar en manos de la economía de mercado, tiene que estar en manos de la ineficacia del aparato burocrático estatal. Para INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA existe una tercera vía intermedia representada por las entidades, fundaciones y en general asociaciones, sin ánimo de lucro, que canalizan socialmente la liberalidad de los particulares para labores de carácter colectivo más acordes con las preferencias sociales. Se puede vislumbrar otra alternativa al Gasto Público estatal. La existencia de dicho sector independiente eliminaría la más importante amenaza que la intervención gubernamental conlleva: el nacimiento del monopolio con todas sus inevitables secuelas de concentración de poder e ineficacia. El espíritu cívico no tiene por qué canalizarse siempre por la vía de la decisión gubernamental. En España es necesario considerar a estos efectos el bajísimo reconocimiento social, jurídico, económico y fiscal del sector. Su desconocimiento e inseguridad jurídica y económica actúa como freno de su virtual potencial en la creación de sinergias sociales positivas y solidarias. Estas instituciones desde su profesionalidad y bien hacer potencian la solidaridad libre en asuntos sociales y participación ciudadana.
11. INNOVACIÓN TECNOLÓGICA Y CREATIVIDAD.
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA –nacido en el siglo XXI- ha resaltado en sus Estatutos Fundacionales que tendrá como una de sus prioridades el fomento de la creatividad en todos los campos del saber y la innovación tecnológica, potenciando el uso de las últimas tecnologías que se vayan conociendo fruto del esfuerzo investigador. Considera muy ventajosa la autonomía personal y el actuar por uno mismo sin ser coaccionado por otro. La creatividad nace de la iniciativa diseminada en millones de personas formando una Intranet con la que todos nos comunicamos con nosotros y con la realidad adyacente y circundante. En sentido contrario, la vía de las organizaciones y los Partidos altamente jerarquizados, monolíticos y homogéneos ha quedado obsoleta y resulta no sólo insuficiente sino que es totalmente insatisfactoria en cuanto genera ineficiencias permanentes, asfixia de la iniciativa individual y de la creatividad, y conlleva planeación rígida que implica ausencia de libertad relacional política, personal, empresarial y cultural. En estos modelos rígidos la homogeneidad y el control tratan de que perduren los viejos conceptos del maquinismo y taylorismo que consideran la vida de las personas como máquinas más o menos regulables de forma determinista y predeterminada por unos pocos miembros de las nomenclaturas que son forofos de la racionalidad cartesiana y hegeliana.
INNDE expresa la necesidad de que el desarrollo tecnológico se dirija a las necesidades reales de la actividad humana, al tamaño correcto del hombre, evitando el gigantismo tecnológico que deshumaniza y, por tanto, autodestruye y desconcierta. Es lo que Schumacher defendía con la expansión de la tecnología intermedia, a pequeña escala, más descentralizada, con formas de organización incluso, que usen más mano de obra, tales como las que empiezan a difundirse a través de la informática personalizada y de consumo, o el teletrabajo, y que contribuirá al vigoroso crecimiento de las economías, también de las más subdesarrolladas. El desarrollo tecnológico debe ir parejo al desarrollo cultural del trabajo humano; de lo contrario se crearán islotes de gigantismo tecnológico hiperdesarrollado junto a grandes masas de gente marginada a niveles tecnológicos primitivos. La elección de tecnologías cada vez más personalizadas y apropiadas abre nuevas vías de acción constructiva en un enfoque más dinámico y vital del desarrollo. Los correctos conocimientos acumulados pueden ser aplicados en una gran variedad de formas no todas necesariamente complicadas.
INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA considera que el usuario tiene que controlar y dominar en todo momento la actuación de los instrumentos tecnológicos de capital si quiere que éstos ejerzan una auténtica eficacia productiva. Si se pierde el dominio responsable de su actuación, las máquinas tienden a trabajar automáticamente sin finalidad humana siguiendo sus propios principios y leyes mecánicas que pueden deteriorar la convivencia humana. La cuestión principal es darle a la idea de crecimiento una determinación cualitativa en la que muchas cosas debieran crecer y muchas otras disminuir. El punto central, a la hora de hablar de progreso tecnológico, es determinar cualitativamente qué es lo que determina el progreso descubriendo en nuestro ámbito personal la vocación humana que todo instrumento material tecnológico, por muy sofisticado que sea, tiene siempre. |