Calle ancha
Del por qué de
un nombre
Iniciamos hoy la experiencia
de aprovechar un medio de difusión y comunicación que ponen a
nuestro alcance y servicio las nuevas tecnologías
de la información con la pretensión de
que, andando el tiempo, esta hoy modesta página
llegue a convertirse en una gran comunidad que aporte
ideas y vías de posibles soluciones a los problemas
políticos, sociales y económicos que la
convivencia cívica vaya planteando, al tiempo
que nos permita interrelacionarnos y conocernos.
¿Por qué denominarlo "Calle Ancha" ?.
En su libro El Cádiz de las Cortes (Instituto
de Estudios Políticos; Madrid, 1958; págs.
28 a 31), Ramón Solís dice de la calle
Ancha del Cádiz doceañista:
“La calle Ancha ejerció en el Cádiz de
entonces una misión de singular importancia por
cuanto era el lugar de reunión de vecinos y forasteros.
Según nos cuentan los escritores de la época,
era tal la concurrencia que en la mayor parte del día
estaba repleta de altas personalidades de la política,
la literatura, el ejército y la buena sociedad.
En pequeñas tertulias y grupos se comentaban los
sucesos del día, las acciones guerreras –no siempre
favorables- y los discursos de las Cortes. Esta calle
Ancha llegó a tener tanta importancia que algunos
periódicos de la época –El Redactor General,
La abeja Española, y otros- titularon así su
sección de chismorreo. Allí, sin duda,
se saludaron por vez primera hombres de los más
distantes lugares de España, que luego influirían
decisivamente en los destinos de nuestra nación… En
la polémica de los partidos reformistas y antireformistas,
la calle Ancha ejerció un importante papel. Pensemos
que en ella surgió por primera vez en España
el diálogo político. Por primera vez las
discusiones políticas trascienden a la calle y
por primera vez también la labor de las autoridades
se critica claramente y a la luz del sol. Esto que para
muchos es síntoma de decadencia es, por el contrario,
signo de salud política. No olvidemos que en su
mayor parte la polémica «servil-liberal» no
se agrió sino en determinados puntos, precisamente
en aquellos que de una manera especialísima significaban
ventajas económicas o privilegios de grupo. Fue
después, tras las duras represalias, cuando se
planteó en toda su terrible gravedad el problema,
cuando aparecieron la incomprensión y el odio.
Podemos afirmar pues, casi rotundamente, que en la calle
Ancha se estrenó aquello que más tarde
se llamaría la opinión pública… Por
todas estas circunstancias no nos extraña que
la calle Ancha llegase a ser el centro de la vida política
española durante los años en que Cádiz
fue España. Pero no sólo en aquellos momentos.
Su hegemonía continuó en casi toda la primera
mitad del siglo XIX. Allí se conspiró y
se fraguó una política casi siempre de
marcado matiz liberal avanzado –Alcalá Galiano,
Istúriz, Mendizábal, Benot, Castelar, Topete-,
cuando no de franco anarquismo, como en el caso de Salvoechea”.
Desde 1978 venimos asistiendo
a un progresivo deterioro de las condiciones de la
vida en libertad y a un proceso degenerativo de la
situación política,
que ha llevado a la Constitución de 1978 y a las
leyes orgánicas que la desarrollan a convertirse
en ilegítima coartada jurídico-institucional
de los partidos políticos para la perpetración
de sus incalificables tropelías antiliberales
y antidemocráticas. Nadie que se considere liberal
puede permanecer por más tiempo impasible y mudo
ante este estado de cosas. « Qui tacet, consentire
videtur» , dice el viejo aforismo de Ulpiano. Callar
es otorgar y consentir.
Explicada está, pues, la finalidad de una sección
como esta: servir de medio de intercambio de ideas; de
unificación de esfuerzos y proyectos; de interrelación
de personas; de cooperación, en suma, en la lucha
por la libertad y la democracia reales. Y justificada
también, en las antes transcritas palabras de
Ramón Solís, la elección del nombre «Calle
Ancha» : Tal como ella fue, "durante los años
en que Cádiz fue España" , el " centro
de la vida política española" , en
el que " se conspiró y fraguó una
política casi siempre de marcado matiz liberal
avanzado", nuestra «Calle» puede que
llegue a ser, en unos tiempos caracterizados por la cada
vez menor oportunidad de expresar libremente las ideas
en los cada vez más mediatizados medios de comunicación,
un foro liberal, un puerto franco al que las ideas puedan
arribar sin necesidad de tener que pagar por ello costosos
peajes.
Pero «calle» , además, en sentido
de lugar por el que discurrir y transitar, de vía
de circulación y de comunicación y de camino
por el que poder llegar a alguna parte, como también
en el de lugar público, de todos los que se sientan
liberales. Y «ancha» , en la acepción
de amplia, de holgada, de capaz para canalizar todas
las opiniones, como concepto contrapuesto a los de estrecho
y de angosto, cual son los canales de participación
que ofrecen hoy todos los partidos políticos.
«Calle Ancha» pretende, pues, ser un lugar
de encuentro de ideas y de propuestas liberales y desde él
te animamos a que aportes las tuyas sobre los problemas
y cuestiones que se te susciten y preocupen, con la sola
condición de que coadyuven a la defensa de LA
LIBERTAD en
sus múltiples manifestaciones; de LA LIBERTAD
como condición básica para la coexistencia
de los individuos; de LA LIBERTAD como valor supremo
e imprescindible para que el ser humano se realice plenamente
como tal, asumiendo como incuestionable axioma un principio
que, desde ahora, erigimos en lema de nuestro convivir: «NIHIL
PRIUS LIBERTATE» . Nada debe anteponerse a LA LIBERTAD.
Nada es más importante ni más prioritario,
para la vida del hombre, que LA LIBERTAD.
Jose María Montoto
Miembro fundador de INNOVACIÓN DEMOCRÁTICA |