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IN AETERNUM ORIANA FALLACI
Agustín Villanueva
 
Ha muerto una gran dama, una escritora, una magnífica periodista, una luchadora unida al movimiento clandestino de resistencia desde muy joven, miembro del cuerpo de voluntarios para la libertad contra el nazismo, y una atea católica. Se dedico muy pronto a las entrevistas a importantes personalidades de la política: Henry Kissinger, el general Giap, Golda Meir, Yasser Araf, Husein de Jordania, Indira Gandhi, Ali Bhutto, Pietro Nenni,….. Autora de numerosos libros: “Carta a un bambino nunca nacido”, “Un hombre”, “Insciallah”, “La rabia y el Orgullo”, “Despierta Occidente, despierta”, “La fuerza de la Razón”, “El Apocalipsis”,…. Un cancer, al que llamaba “El Otro”, con el que convivió muchos años le quitó la vida a los 77 años; solía decir que en su caso el lema “mens sana in corpore sano” hay que sustituirlo por el de “Mens sana in corpore infirmo”, y se hacia las siguientes preguntas, ¿puede el cerebro controlar, mantener a raya a un montón de células enloquecidas? ¿Puede la mente oponerse a la muerte, obstaculizarla, retrasarla? Yo pienso que sí, no en vano sostengo que el alma es una fórmula química; pues, quizás esa fórmula contenga los anticuerpos que negándose a dejarse sojuzgar por la células enloquecidas me proporcionan, por ahora, una especie de inmunidad. Oriana decía, tengo la muerte encima, la medicina ha sentenciado: Señora, usted no puede curarse, no se curará; con ese veredicto, y a pesar de los anticuerpos del cerebro, no me queda mucho tiempo de vida. Pero tengo muchas cosas que decir.
 
Al hablar de Europa, a la que llamaba Eurabia, se preguntaba, ¿Qué es Europa? Europa no existe, es un club auspiciado por los eternos amos de este continente es decir Francia y Alemania. Manifestaba que Europa vive sumida en el miedo y que el terrorismo islámico tiene un objetivo preciso: destruir Occidente, es decir acabar con nuestros principios, con nuestros valores, con nuestras tradiciones, con nuestra civilización. Alguien debería explicar el auténtico motivo por el que se ha quitado de la sedicente Constitución las raíces cristianas… ¿en homenaje al laicismo, o a la opinión que nuestros califas y nuestros visires tienen del laicismo, o en homenaje a la musulmana Turquía? Oyendo a Chirac se pueden entender muchas cosas, cuando dice que las raíces de Europa son tan cristianas como musulmanas. Vale Chirac, pero dimite o márchate pronto, Europa lo agradecerá. A Oriana la procesaron en 2002 con la excusa de racismo religioso y xenofobia ; en Suiza pidieron su extradición al ministro de justicia italiano; en Italia fue procesada con la excusa de vilipendiar al Islam.
 
De la Derecha o la Izquierda solía decir que hoy en día para mantenerse a flote, hay que estar con la Izquierda, y no sólo porque lo merezca económicamente y políticamente, porque te asegura un empleo y te garantiza el poder, sino también porque está de moda. Cuando era niña decía que los comunistas querían que los ricos se avergonzasen de ser ricos, sostenían que la propiedad es un robo; ahora si no eres rico, te escupen. Y a menudo son más ricos que los ricos de entonces, adoran el lujo y dicen que luchan por lo superfluo. La derecha obscena, la derecha reaccionaria y obtusa, feudal, en Occidente ya no existe. Para ella, existe sólo en el Islam; es el Islam.
 
En el Apocalipsis manifestaba que había que tener mucho ojo con aquel que se atreva a abandonar la recta vía de lo Politically Correct, es decir de la reverencia que los bienpensantes tienen hacia los hijos de Alá. Ojo si te atreves a observar que en los países musulmanes no pueden construirse Iglesias; ojo si sostienes que el Islam es alérgico a nuestros valores y en particular al concepto de libertad. Como mínimo te llaman racista. Cuando oía decir, ¡No olvidemos que los cristianos hic ieron las Cruzadas! contestaba : estoy hasta el gorro de ver presentar a los Cruzados como siniestros asesinos y al Feroz Saladito como un caballero con frac. Por eso se hacia la siguiente pregunta, ¿quién tomó primero el Santo Sepulcro? ¿Quién invadió la mitad de Europa con la medialuna y conquistó medio mundo a golpe de cimitarra? ¿Quién actúa como el dueño en nuestra propia casa? ¿Quién tiene que integrarse, ellos o nosotros? ¿También la historia es opinable? Parece que si. Oriana creo que el pasado día 15 hubieras “disfrutado” ante la polémica que ha despertado las palabras del Papa en Alemania acerca de un claro y radical rechazo de las motivaciones religiosas de la violencia; no era la intención del Papa ofender la sensibilidad de los creyentes musulmanes, más aún, en las palabras del Papa aparece claramente la amonestación dirigida a la cultura occidental. Resulta desolador y preocupante la imagen de los musulmanes que han dado vida a un frente internacional unitario para atacar al Papa y exigir excusas públicas. Según el gran Muftí después de las palabras del Papa,” el mundo musulmán debe mirar con preocupación el próximo viaje de Benedicto XVI a Turquía ”. Aquí podíamos manifestar lo que exponías en el Apocalipsis: si dices lo que piensas sobre el Vaticano, sobre la Iglesia católica, sobre el Papa, sobre Jesucristo, sobre los santos no te pasa nada. Pero si haces lo mismo con el Islam, con el Corán, con los hijos de Alá, te conviertes en racista, xenófobo, blasfemo y culpable de discriminación racial. En Roma puede haber mezquitas, en Arabia no. Viva la teocracia.
 
Cuando le decían a Oriana si re arrepentía de algo que había escrito., contestaba que al contrario, solo me arrepiento de haber dicho menos de lo que habría debido decir y de haber llamado sólo cigarras a los que hoy llamo colaboracionistas. Es decir traidores. Y añadía, que la rabia y el orgullo se casaron y han dado a la luz un hijo robusto: la indignación. Y la indignación ha aumentado la reflexión, ha fortalecido la Razón. La razón ha enfocado las verdades que los sentimientos no habían enfocado y que hoy puedo expresar sin medias tintas. Oriana, decías que Occidente, Europa e Italia están más enfermos que usted. Bien es verdad. Pero Oriana Falacci, usted ya descansa de “El Otro”, de ese Occidente que no marcha, de esa Europa o Eurabia paralizada y en Italia has ido a morirte, concretamente a tu querida Firence. Sonaron las trompetas de Jericó, aquellos muertos volvieron a la vida, vivieron por mil años. Hasta la eternidad Oriana, de un lector.
 
Agustín Villanueva
Profesor de Economía Aplicada UMH
2006 / 09 / 19
 
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